lunes, 23 de noviembre de 2009

Porque te Extraño..

a Sandra Roxana Velasquez
Cruzaremos el recuerdo
caminaremos las horas esperadas,
en el valle de noche díafanas
tu compañía salvará mi llanto
mi ausencia morirá en el reencuentro
quizás el blanco camino
nos lleve a los lugares olvidados.
Cruzaremos la distancia
abandonaremos la tristeza…

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Fuera del Garage! Parte 1

Fuera del Garage!
Una noche Multidisciplinaria que nos lleva desde los espacios intimos al encuentro con el publico y artistas.
jueves 19, 21hs.
Laprida 453, Tsunami Tango.
Entrada libre y gratuita.




El Zaguan Nº 4
nos acompaña en Fuera del Garage!


lunes, 16 de noviembre de 2009

Rostros de verdad


Le di un trozo de papel
y le pedí solo la verdad.
Seis meses después
el trozo da comienzo a su vejez amarillenta
y el silencio a ecos suicidas.
La palabra se retuerce en el vientre del lenguaje,

encuentra su tumba,
en el útero de su voz.

Un grito mudo de muerte
hace su siembra,
y ni el papel
ni la mano
gestan lo cierto.

A veces le hago
preguntas
cualquier tipo de preguntas,

apoyo mi oído en su boca
jamás responde,
sólo recuerda
la tempestad de Agosto.

Tiene un cuaderno
en el colecciona rostros,
los dibuja,
no se parecen a nadie,
pero sabe
quien es quien.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Pequeños suicidios



En tiempos pasados
al rocío de mis horas,
extrañamente de algún rincón
donde hay materia en mi cráneo
hubo una fijación de todos los tragos
amargos
dulces
agrios
intragables
etílicos
mortales…
Volcaban en mí la dosis de delirios profundos.
Con la ira carcomiéndose los huesos
y quemando roja la piel.
Caía del cristal a mi boca,
la ración que silenciaba el caos.
La carne desdibujada
era el metal que rompía en mí.
En el pecho, pequeños suicidios.
Extrañas desviaciones recorrían
de lado a lado mi vida
quebrando el cuerpo
abriéndolo como el sol abre la noche.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Un pétalo



Todos murmuran,

debería matarte,
tirar los restos

a la fosa oscura del olvido,
dejar que las lunas

descompongan
hasta la ropa,
pero no me atrevo.
Si fueras

un pétalo
de aquellas flores

amarillas,
hundiría la cruz en mí
mancharía

mi sien
de pólvora.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Regla numero uno


Ella es extraña, se acuesta en las noches con alguien diferente dice que no le gusta dormir sola, y aunque es lógica la diversa compañía, resulta absurdo.
Se levanta en la mañana temprano y rápidamente come algo, tiene ciertas costumbres al despertar, enciende un cigarrillo busca música adecuada al día y entra en su taller.
Cuando llega el mediodía acomoda su mochila, no lleva lo indispensable, revisa los mensajes envía algunos, devuelve otros, y luego toma un colectivo a la ciudad. En el viaje quizás recupera una hora de sueño o saca fotografías, o simplemente se entrega a sus auriculares hasta aproximarse a la parada habitual de camino a la facultad, o quizás hace algún cambio de planes de último momento y almuerza con ella, o se conecta a Internet.
Suele cumplir con cada actividad propuesta saltea rara vez su rutina pero no deja nada al azar.
Cursa la materia de esa tarde, y con gran devoción aspira un día dirigir una galería de arte o ser una artista reconocida.
Cuando el sol comienza su declive, vuelve a ordenar su mochila deja descansar dentro de ella cada cosa en su lugar, y retorna a su frase “no me gusta dormir sola”, o sencillamente se resigna y lo hace sin mas remedio.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Contradicción



Yo que tuve que matarte para sobrevivir
hoy lamo tu huesos
suplicando que revivas
que vuelvas a mí
que entres en mi cuerpo
que tus manos me pertenezcan.

Bajo la lupa de mis deseos
desmenucé tu vida
como arrancardo pétalos de un girasol
para ver si aun así podria adorar al sol.

Luego te asesiné cobardemente
para poder respirar,
ahora en las noches recorro tus abismos,
rondo en la oscuridad tu tumba
como un animal huérfano.

viernes, 30 de octubre de 2009

Proximidad..



Cuando la noche entra en mis horas
es como tu rostro
mal herido de lagrimas,
en una pesadilla
en la cual acecho
y mato nuestra proximidad,
o simplemente me asesino una vez mas…

viernes, 16 de octubre de 2009

Nuestra herencia



El calor de lava hormonal
sale de los poros,
entra en el roce tuyo y mío
los cuerpos se vuelven uno solo
en la humedad.
Me abrazo a tu piel
me vuelvo parte de ella,
te escucho mía perdida en mí
mordiendo la carne,
naufragas…
ninguna deja herencia
nuestra herencia se marcha nuevamente…
No amamantáremos más que nuestro amor,
una y otra vez sentiremos
el latir de úteros vacíos,
y no cabrá en tus brazos
más que el encuentro.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuando muere el encuentro nace el caos


Entonces la veo pasar
la juventud le lames los pasos
tiene caída incierta en las manos
la mirada opaca.


Y es tarde
para mi es tarde,
ya nos marco el destino ausente
vimos amanecer los cuerpos
y dejamos las sabanas sucias.

Entonces atraviesa mi vida
caigo a la suya,
efímeras…
Nos arrancamos la piel para olvidarnos
y plantamos cruces.

Qué tiene de romántico verse morir
quitarse con alergia de la memoria
mirarse de costado
o pasar enfrente como fantasmas.

viernes, 9 de octubre de 2009

Poema para la flor negra


Recorrí los dolores en el costado.
La piel abierta
los ojos extraños como un destello que va muriendo,
la mueca en la tarde de tu boca
el inquieto movimiento de las manos
en regiones antes mías.

Y me detuve,
detuve tu mirada en una imagen.
Y extraje lo mínimo
sin caer en lo escaso
que dos pueden darse.
Sin contar las vueltas que daban las agujas del reloj
alrededor de nuestros cuerpos.
Extrañamente dos llamas consumiéndose.

Olvidé el daño
el filo de las palabras
los gritos de soledad de la cama fría
y los deseos que se fueron como ecos.

Fuiste la flor negra en el ojal del corazón
el roce entre tu mano y la mía
la piedra dentro del alma
el callo caprichoso en la memoria
la tinta del verso hiriendo el papel
y ahora la cicatriz que delinea el cuerpo...

martes, 6 de octubre de 2009

La huella en el universo



La luz
la noche
el camino…

Correrán las aves
y entre sus patas largas tambaleará el mundo.
Correrán los elefantes
y entre sus patas anchas temblará el mundo.
Correrán los tigres y entre sus patas sigilosas
huirá el mundo.
Caminarán las hormigas
y en esa hilera infinita
de pequeños fragmentos irá el mundo.
Nadarán los peces y en su recorrido desovarán el mundo.
Alcanzarán los cielos en su vuelo las emigraciones
y entre el aleto irá el mundo.
Zigzaguearán las serpientes y entre ellas ondulará el mundo.
Ladrarán los perros y en su grito oscuro aullará el mundo.
Florecerán los árboles y entre sus frutos caerá el mundo.

El llanto romperá mi alma y en ella el mundo.

domingo, 4 de octubre de 2009

El espanto


Yo bebía las horas
el tiempo vacío
las ausencias,
la fatalidad de los cuerpos
que no logran el encuentro
ni la despedida,
yo bebía el espanto.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Conmigo...

Te llevaré conmigo
en la tempestad a mar abierto
en la proa de la derrota.
Sí, te llevaré hasta que la sangre se seque
y los huesos se vuelvan tierra fértil.
Te llevaré entre el fango
y caerás a mi pantano ahogándote
como un animal indefenso.
Te llevaré como a un muerto al cementerio
y llenarás el vacío de lo inerte.
Te llevaré en el peso de la piedra
que hay bajo mis pies
y serás la lápida.
Te llevaré
arrastraré toda humanidad
tu cuerpo frío
los parpados azules.
Te llevaré y el infierno arderá
al fin arderá lo que nunca fuimos
lo que nunca seremos…

miércoles, 16 de septiembre de 2009

En tu muerte


a Sandra Roxana Velasquez.

La quietud del día en su fin
lleva caída libre en los granos del tiempo.

Hay una sombra en las cosas inconclusas
en lo irreparable,
en las costras resecas del alma,
en el mar del naufragio
en esa tempestad de las postergaciones.
Al término de tu vida
la mía queda desecha,
lo que las manos construyeron
lo que el tiempo deshizo
y las que fui deconstruyendo
se aferran a lo que pudo ser y no fue.
En la siesta de las cosas
queda pegado el tiempo.
Ahora en tu muerte mi vida queda desnuda,
desamparada,
a la deriva en mi llanto
en el peso del dolor que encorva el cuerpo.
Es lo que no logra entendimiento
lo irreparable,
lo inconcluso en mi.

martes, 15 de septiembre de 2009

La carne del fruto


Y seré el fruto,
sí, fruto de lo irreparable.
Fruto envenenado con tu traición
con tu venganza
con tu impiedad.
Seré fruto bruto de tu tierra caótica,
volcán que llora su sangre
de herida profunda.
Seré ese fruto que muere con el pecho abierto
dejando caer su corazón al suelo.
Ese fruto seré en tu infierno.
Me comerán los gusanos en tu boca,
tu mordida infectara mi cuerpo y moriré,
fruto seco moriré
estéril e infinito.
Y volveré a la madre de todas las raíces…

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cementerios


Pequeños espacios sin luz
en mi cerebro que no late,
esta sensación inerte
me inunda de dolor.
Los jardines de las ventanas
que mis ojos no alcanzan
florecen en silencio
y en silencio mueren.
El cementerio del olvido
planta otra cruz,
una nueva cruz con tu nombre
para al fin dejarte atrás.
Un poco más vacía que ayer
o finalmente estéril,
vas plantando una nueva cruz
en tu cementerio también,
con mi nombre…



martes, 8 de septiembre de 2009

Días enfermos


El ser está enfermo
doblado por el peso de los pensamientos
por las parálisis de lo insuficiente
y lo irreparable de la vida.

La hora



“Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!”
Pablo Neruda.

En cada punto que recorren las agujas,
era la hora
el momento establecido
el final de los tiempos.
La hora infinita
la hora de la carne
el fin de ella.
Todo se queda inmóvil
el dolor nos recorre de pie a cabeza
volviéndonos diminutos humanos,
mortales y finitos,
la hora golpea la puerta
abre todas las ventanas y nos despoja,
dejándonos perplejos
incomprendidos y devastados.
La razón no comulga
¿A donde acomodo este dolor ahora
y la mentira de que la vida es larga?
cuando la muerte es eterna.
¿Qué le digo a mi útero que envejece
y no deja herencia?
A mi caprichosa realidad de la mujer que no amo,
pero que en mi cerebro se aloja, indefinidamente…
¿Qué hago con los años que
no parecen haber pasado por mi rostro,
pero que en el alma pesan?
¿Como entiendo que ella
mi buena amiga apago sus luces?
obligada a abandonar sus tierras
para descansar en otras…
¿Qué hago, como remonto esta hora?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Los años que te robe


Ay, Magdalena,
yo solía asesinarte mansamente
anidando en la desconfianza,
la locura se vestía de alivio a mis dolencias,
estaba tan enferma y adormecida.

Yo solía abandonarte cada día
cada oscura noche,
en búsqueda de culpables
o de certezas que te condenaran,
por amarte despiadadamente.

Ay, magdalena,
lejos de tus latidos -envenenados por la ausencia-
me encontraba,
refugiada en mis fantasmas y sus orgías.

Magdalena
que afortunadas,
lejos de esas tierras borrascosas,
lejos de las heridas mentales
del pozo negro al cual caían los sueños.

Hoy, Magdalena
vengo de pagarte mi deuda
atravieso el meridiano de mi hora
de polo a polo mi dolor,
con olor a muerte en el alma
con la boca pastosa
sangrando de frustración,
y el costado abierto
por el filo del cinismo.

Hoy, Magdalena
dejo saldado los años
que te robe…